• Juan Manuel Contreras

FLEXIBILIDAD Y REFORMA DE LA DISTRIBUCIÓN, GRANDES DESAFÍOS

Actualizado: ago 2

[Publicado en https://www.nuevamineria.com/revista/mayo-2021-no-147/]


Nuestro sistema eléctrico está en pleno proceso de transición a una matriz basada en generación renovable, compuesta principalmente por energía solar, eólica e hidráulica, respaldada en una primera etapa por centrales a gas y de manera creciente, por sistemas de almacenamiento de energía.


Esta transformación requerirá la incorporación creciente de servicios complementarios, con una alta automatización en la operación del sistema.


Esta transición debe resolver la delicada ecuación económica de remunerar las centrales que deben ir saliendo del sistema, junto a los nuevos sistemas que se irán incorporando y que otorgarán la flexibilidad futura, sin recargar el costo de suministro.


Así, se modificará el reconocimiento de la potencia de suficiencia de las centrales, ponderando la capacidad de otorgar suministro en las horas críticas y el menor costo de generación, y ya se incorporó el reconocimiento de potencia, por un período acotado de tiempo, de las centrales en estado de reserva estratégica.


El reemplazo de los centros de generación a lo largo del país, por centros de generación variable en la zona norte para la solar y en la zona sur para la eólica, obliga al desarrollo de líneas de transmisión de alta capacidad, las que en términos prácticos reemplazarán líneas existentes.


Sin embargo, al amparo de la legislación vigente que, -entre otras cosas-, garantiza como ingreso el 100% de VATT, convierten al pago por transmisión en un agregado de los VATT reales de todas las líneas existentes, sin ponderar su obsolescencia técnica.


Será relevante considerar para futuras licitaciones de grandes obras de transmisión y de almacenamiento, la experiencia de las concesiones de carreteras, donde el pago se garantiza por tiempo limitado al cabo del cual la obra pasa a propiedad del Estado o, de manera equivalente, que los cobros solo consideren operación y mantenimiento.


Respecto de la distribución eléctrica, su modernización global considera tres ejes principales: calidad de servicio, portabilidad eléctrica y generación distribuida, los que deben ser desarrollados en forma equilibrada para obtener los beneficios esperados, mejorar el servicio elevando el nivel de automatización y de captura en línea de variables de estado críticas de la red, otorgar libertad efectiva de elección de proveedor y condiciones comerciales a los usuarios e incorporar nuevos recursos técnicos en la red

de distribución.


El proyecto de ley sobre portabilidad eléctrica que se tramita en el Congreso se hace cargo de algunos cambios necesarios, incorpora un gestor independiente de la información, define mecanismos de habilitación de comercializadores, y adapta las licitaciones de suministro.


De su discusión, se ha evidenciado la dificultad de desarrollar un objetivo aislado, sin enfrentar la integralidad de las transformaciones requeridas. En particular, se ha hecho evidente que es fundamental resolver la incorporación de medidores inteligentes para que la opción de cambio de proveedor, y en especial de opciones tarifarias, sea posible.


Por otra parte, para que este cambio de contrato permanente con las distribuidoras eléctricas a contratos de corto plazo con comercializadores opere eficientemente, se hace necesario que las reliquidaciones y recálculos en el Coordinador se resuelvan en plazos muy acotados.

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